Warning: ini_get_all() has been disabled for security reasons in /home/zoarcons/public_html/wp-includes/load.php on line 1031
La confluencia de las cosas, un ejercicio imaginativo acerca de tecnología accesible, las prótesis y las motivaciones más poderosas – ZOAR
x
Cargando…

La confluencia de las cosas, un ejercicio imaginativo acerca de tecnología accesible, las prótesis y las motivaciones más poderosas

tecnología open-source

Estrictamente, una prótesis es una extensión artificial que reemplaza el espacio y la funcionalidad, total o parcial, de un miembro  del cuerpo ante la pérdida accidental o congénita, las prótesis que más reconocemos actualmente son aquellas que reemplazan a los brazos, piernas, manos y pies, principalmente; sin embargo, existen algunos proyectos que tratan de reemplazar órganos internos y tejidos musculares realizados por universidades de prestigio internacional.  El costo de una prótesis actualmente va desde 8000  hasta  más 300,000 pesos mexicanos dependiendo la parte del cuerpo y la funcionalidad que esta realiza. Ante estas situaciones, algunas instituciones de prestigio nacional han creado empresas que manufacturan prótesis de bajo costo ( aun inaccesibles para un trabajador promedio).

Hoy; además, existen múltiples plataformas tecnológicas de bajo costo que le permitirán a las mentes creativas experimentar con microprocesadores, sensores, actuadores y múltiples lenguajes de programación, en pocas horas usted estaría realizando las funciones básicas del universo electrónico y quizás con trabajo duro en un par de meses estaría programando cosas complejas. El prototipado de bajo costo, por otro lado,  nos acerca a las impresoras 3D, con material plástico, y que a través de negocios locales y software libre puede usted imprimir diversas partes para dar forma a sus más complejas ideas, con poco dinero, tiempo razonable y mucha paciencia lograría actualmente dominar el proceso de prototipado rápido de tecnologías  domésticas funcionales.

La motivación de los seres humanos proviene, de manera resumida de un proceso interno que los lleva a encender la llama de la acción, cada individuo tiene su propio eje motivacional y sus propias decisiones extremas en pos de lograr los objetivos que los motivan. Para mí, las motivaciones que enlazan a un padre con su hijo son desde cualquier ángulo hermosas, Augusto Odone y Michaela Odone  encontraron ante una fatídica enfermedad que atacó a su Lorenzo  la cura a este padecimiento y que al día de hoy sigue salvando vidas, lo meritorio de ellos aparte de todo es que no eran médicos sino economistas, superando límites de conocimiento y paradigmas. Una hermosa película acerca de estos hechos llamada un milagro para Lorenzo retrata el drama de esta familia, y la poderosa motivación que un padre puede encontrar en su hijo, sobre todo cuando este ha caído en desgracia.

Imagine entonces un trabajador de una fábrica cuyo hijo nació, debido a un defecto congénito, sin uno de sus brazos. Agregue una situación económica promedio en el que los gastos superan los ingresos y el margen de maniobra económica no es mucho. Sabe, si usted es padre, tío o un observador avesado, que el dolor del padre ante la frustración de su hijo por no poder hacer las cosas que otros niños pueden hacer sin mayores problemas se incrementa hasta hacer un nudo en la garganta en cada pequeño triunfo de su sangre.

Imagine entonces que él descubre una de las múltiples plataformas tecnológicas de bajo costo, su tiempo se dividirá entre el absorbente trabajo, la convivencia familiar y mientras todos duermen, la poderosa decisión de hacer que su hijo tenga una vida con mejores oportunidades. Uno a uno sus intentos fructifican, ha entendido, un par de meses después, como implementar el proceso de control que une a través de un sensor colocado en los músculos  del hombro y un actuador en los dedos y la muñeca.  Ahora acude a imprimir pieza por pieza  la estructura mecánica, que debido a que no imprime todo junto es un bello mosaico de colores, el desvelo y el cansancio se empiezan a notar, a veces se ha frustrado y lo deja un día o dos, luego lo retoma, ve a su hijo intrigado por la titánica tarea que su padre se ha propuesto terminar, y sin importar nada regresa a su mesa de trabajo.

Prueba tras prueba, fracaso a fracaso  lo ha llevado a cosechar éxitos posteriores, el cansancio es más notorio, y está a un paso de ceder, de romperse. Entra al internet, y encuentra nueva información, un experto de Europa, de Asia, de Latinoamerica, un tipo que ya ha hecho lo que él lo ayuda, y comienza a fructificar en aquella misión más rápido, alguno de los tantos a los que ha preguntado se unirá a la causa, siempre hay espíritus solidarios, y avanzará ya sin detenerse la última estación esperanza que da paso a la realización.

Por fin, un día no muy lejano, su artefacto se mueve con más coherencia, sirve para tomar cosas básicas, y estéticamente no es un derroche de perfección. Aún está lejos de ser perfecta, de ser un modelo redituable de cualquier empresa, de ser la última prótesis que alguien usaría pero para el hijo de este trabajador promedio representa una primera aproximación a una nueva vida.

Cansado, con plástico de colores y unos cables extraños, se lo coloca a su hijo, conecta los sensores, arregla un poco la conexión, el niño observa  asombrado lo que su padre le ha construido, el padre enciende el sistema y le dice que piense en moverla, la señal sale del cerebro cruza a la médula y de ahí a los músculos que no terminaron de formarse, el sensor detecta la señal, pasa por el microprocesador, se interpreta y un conjunto de bits salen al actuador, y una leve convulsión de las articulaciones plásticas es el inicio del complejo procedimiento de asir un objeto… el niño grita de emoción, el padre suspira complacido y emocionado se miran a los ojos, mientras el niño dice… “mi padre me ha hecho cibernético”.

Esta historia, ya no es más una situación hipotética, es más real que nunca desde 2013, en Pittsburg, Londres, y aquí mismo en México, cada vez más historias de amor que motivan a lograr lo extraordinario usando nuestra tecnología de bajo costo inundan nuestras casas, nuestras mentes y nuestros corazones, algunos individuos empiezan a buscar sus propias soluciones… y quizás ahí yazca nuestra más poderosa esperanza de cambio  en estos tecnólogos domésticos… que a veces exclaman que sus padres los hicieron cibernéticos

Felipe A. Machorro-Fernández ha  desarrollado proyectos de investigación en  el área de la robótica y la interacción robot- humano. Profesor Titular en el Instituto Tecnológico de Saltillo y académico invitado en universidades privadas como ULSA y UVM.  Consultor independiente en proyectos científicos y tecnológicos así como en investigación y desarrollo. Contacto: felipemachorro@gmail.com

Comentarios
Añade tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *